RAYMOND CARVER

Durmiente

 

Él durmió sobre sus manos.
En una piedra.
Sobre sus pies.
Sobre los pies de otro.
Él durmió en colectivos, trenes, en aviones.
Durmió sobre el deber.
Durmió al costado de la ruta.
Durmió en un saco de manzanas.
Él durmió en un baño público.
En un pajar.
En el estadio.
Durmió en un Jaguar, en la parte de atrás de una camioneta.
Durmió en teatros.
En la cárcel.
En barcos.
Él durmió en refugios y, una vez, en un castillo.
Durmió en la lluvia.
En el sol abrasador él durmió.
En el lomo de un caballo.
Él durmió en sillas, iglesias, en hoteles elegantes.
Él durmió bajo techos ajenos toda su vida.
Ahora él duerme bajo la tierra.
Duerme y duerme.
Como un viejo rey.

Traducción: Yanina Audisio.

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